¿Necesitas eliminar fugas térmicas en tu vivienda costera? Especializados en aislamiento SATE para fachadas en Santa Pola, ofrecemos soluciones permanentes contra humedades y pérdidas energéticas. Nuestro equipo garantiza intervenciones precisas sin daños colaterales, usando materiales adaptados al entorno marino.
En la siguiente página detallamos cómo nuestro sistema resuelve problemas específicos de edificios expuestos a salitre y vientos intensos. Descubra el proceso completo, desde evaluación inicial hasta acabados duraderos, con garantía de estanqueidad y ahorro tangible en facturas.
El sistema SATE consiste en aplicar un aislamiento térmico por el exterior de la fachada, mejorando la eficiencia energética del edificio y aumentando el confort interior.
Las impermeabilizaciones protegen cubiertas, terrazas y fachadas frente a filtraciones de agua, evitando humedades y alargando la vida útil del edificio.
Los trabajos verticales permiten realizar tareas en altura sin necesidad de andamios, siendo ideales para fachadas, patios interiores y zonas de difícil acceso.
«Vivo en primera línea de playa y el salitre carcomía las paredes. Tras el SATE, no solo desaparecieron las humedades, sino que el ruido del paseo marítimo se oye la mitad. El equipo fue superminucioso limpiando cada día, aunque el viento de levante les volaba las lonas. ¡Hasta trapearon la acera! Solo un pero: el color arena claro que elegí al final parece más blanco bajo el sol de julio, pero en invierno gusta más.»
«Contraté para el local frente a la playa de Levante. En verano era un horno y gastaba una fortuna en aire. Ahora se mantiene fresco hasta en agosto, y lo noté en la factura a los dos meses. Eso sí: el primer día de picado levantaron tanto polvo que tuve que lavar todas las sillas. Pero luego recogieron mejor que yo. Gente que entiende que en temporada no puedes cerrar ni un día.»
«Nuestra comunidad en la zona del faro llevaba 5 años discutiendo el presupuesto. Ellos vinieron con muestras reales de mortero, no con fotos, y convencieron hasta al vecino más tacaño. Tardaron 6 semanas por los vientos, pero avisaban cada retraso por WhatsApp. El único fallo: dañaron una teja árabe de la azotea, pero al día siguiente trajeron una igual de la tejera de Gran Alacant. ¡Eso es tener oficio!»
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Coordinamos personalmente las juntas de vecinos en urbanizaciones con segundas residencias, adaptándonos a horarios imposibles y traducimos tecnicismos a soluciones visibles. Logramos acuerdos en 48 horas donde otros fracasan por burocracia. Su reforma no esperará a que el vecino de Alemania firme.
Aplicamos un imprimante anticorrosivo previo al SATE, específico para ambientes marinos agresivos como Cabo de las Huertas o Playa Lisa. Este sellado invisible bloquea la sal en microporos, evitando que cristalice y despegue capas. Sin este paso, cualquier aislamiento fallará en 3 años.
Trabajamos con químicos neutros que no dañan pozos ni acuíferos, usamos lonas de piscina personalizadas para evitar filtraciones de residuos, y retiramos escombros antes de las 18h para no alterar la fauna dunar. En Santa Pola, la ecología no es moda: es supervivencia.
Ofrecemos sistemas personalizados para viviendas unifamiliares, bloques de pisos y locales comerciales. En Santa Pola, las construcciones frente al mar requieren morteros antihumedad y mallas de refuerzo en cornisas, mientras que en zonas urbanas interiores priorizamos aislamientos acústicos. Analizamos la orientación, exposición al salitre y tráfico circundante para elegir materiales que equilibren eficiencia y durabilidad, evitando soluciones genéricas que ignoran el contexto local.
Todos nuestros proyectos incluyen sistemas avalados por Evaluaciones Técnicas Europeas (ETE), con garantías de hasta 10 años en materiales y mano de obra. Exigimos a fabricantes certificados de resistencia al clima costero (como morteros elásticos y anclajes de acero inoxidable), y entregamos documentación con códigos de lote para verificación en línea. Esto asegura que su inversión cumpla normativas de eficiencia energética y sobreviva a temporales
En Santa Pola, el viento de levante exige fijaciones mecánicas reforzadas. Combinamos adhesivos de poliuretano para soportes irregulares (ladrillo viejo, hormigón degradado) con anclajes hidráulicos en zonas críticas como esquinas y cornisas. Además, aplicamos doble capa de malla de fibra de vidrio embebida en mortero, previniendo fisuras por dilatación térmica. Esta metodología evita el despegado de placas, común en sistemas mal instalados cerca de la costa.
Creamos una barrera química en la base de los muros con resinas que bloquean la sal. En sitios como la Caleta, ponemos tubos escondidos que sacan el agua salada. Sin esto, el aislamiento se descascarilla rápido. Aguanta hasta cuando el mar entra en la calle.
Claro, pero hablamos con ellos para que los colores no choquen. En zonas como Gran Alacant, tenemos tonos que ya gustan a todos. Si su vecino pone pegas, dejamos 5 cm sin tocar en el límite de la pared. Así no hay broncas legales.
Paramos al momento y le enseñamos fotos claras. En el Casco Antiguo, muchas veces hay que meter pilotes de metal en los cimientos. Si no puede pagarlo ahora, tapamos temporal y le ayudamos a pedir ayudas del Ayuntamiento. Nosotros no escondemos polvo bajo la alfombra.
Usamos materiales que no arden (tipo A1) en urbanizaciones cerca de pinos como Carabassí. Aguantan dos horas de fuego directo. Tras lo del incendio del 22, esto es obligatorio pa’ nosotros. Su seguridad va primero, siempre.
Instalar SATE en primera línea de mar sin permiso de Costas acarrea demolición total y multas de hasta 45.000€. En Santa Pola, el límite de zona marítimo-terrestre varía por tramos: en playas como Lisa o Tamarit, exigimos el visado municipal antes de mover un ladrillo. Su reforma no empieza en la fachada, sino en el ayuntamiento.
Si su vivienda tiene muros de piedra coralina (común en el Casco Antiguo), morteros convencionales agrietan la base por incompatibilidad química. Necesita adhesivos alcalinos especiales que no reaccionen con la concha fosilizada. Tapar este detalle genera fisuras irreparables en dos años.
Sistemas SATE mal dimensionados en locales con alto calor interno (restaurantes, lavanderías) atrapan el calor hacia dentro. Esto eleva un 40% el consumo del aire acondicionado. Calculamos la carga térmica exacta según máquinas y ocupación: no es lo mismo un apartamento que una cocina industrial en agosto.
Si su urbanización sufre cortes eléctricos frecuentes (como en Cabo de las Huertas), bombas de deshumidificación inoperativas durante apagones generan condensación tras el SATE. Exija sistemas pasivos de ventilación o reservas de energía para equipos críticos. La humedad no espera a que vuelva la luz.